Capitalismo: Un sistema a la cabeza (II)

Respuesta a las objeciones: Medioambiente

Continuando con la sección sobre el capitalismo, lo más razonable es responder a las críticas que ha recibido, despojarlo de toda crítica falaz y veleidosa, antes de explicar con detalle el mismo.La segunda parte de esta sección versará, por tanto, sobre las objeciones al sistema, centrándose, cada fascículo, en una objeción.

Suele hablarse estos últimos años de un “fallo del mercado” haciendo referencia al cambio climático, el agujero de la capa de ozono, la lluvia ácida, la desertización, el efecto invernadero, la oscuridad global. En definitiva, a los efectos perniciosos que la humanidad está causando al globo. Esta crítica culpa al sistema capitalista del origen de estos problemas medioambientales, ya que -dicen ellos- las fábricas y la industria -baluartes del capital- son responsables del 99% de la contaminación del planeta. En efecto, la industria -con aplastante mayoría- es la generadora de todas las contaminaciones y de la involución natural del planeta. Pero esto no es atribuible al sistema capitalista, sino más bien a la convivencia en un mismo lugar de dos sistemas tan dispares como la propiedad común, por un lado, y la propiedad privada, por otro. Esto causa efectos tan perniciosos como los que he nombrado con anterioridad y provoca que un determinado propietario se apodere de la propiedad común o ejerza influencias sobre ella.  De modo que la crítica es falaz al atribuir estos efectos al sistema de propiedad privada, cuando, en realidad, el culpable es el sistema de propiedad común, inmiscuido en el Capitalismo. Veamos por qué: Adam Smith postuló en el año 1776 la genial idea de que si cada individuo actúa de forma natural, atendiendo a sus intereses personales, la sociedad general estará lo mejor regida posible. La mano invisible. Pero, no se confundan: el Capitalismo no es ubicuo, existe únicamente donde está la propiedad privada. Y, legalmente, el medioambiente no lo posee nadie, produciéndose lo que se conoce como tragedia de los bienes comunes. Este vacío legal, esta falta de extensión del Capitalismo es el causante de los perjuicios a la Naturaleza. Por tanto, cuando no existe una propiedad privada, el egoísmo del hombre no genera beneficios a la sociedad, porque, al no poseer parte, sus intereses pueden ir en contra de la humanidad.

De este modo, si el medioambiente pasara a convertirse en propiedad no común y, consiguientemente, cada empresa estuviese recompensada por su aportación no lesiva al medio, se produciría un giro de 180º: todas las aguas descontaminadas, más capa de ozono que nunca, sistema de efecto invernadero optimizado, congelación de las fluctuaciones climáticas. No obstante, hacer llegar el Capitalismo a todos y cada uno de los lugares también parece una utopía. Desconvertir los bienes comunes por antonomasía es realmente complicado, por lo que, en estos bienes, es dónde únicamente el Estado podría intervenir (impuestos verdes, subvenciones en  energía renovable, …) convirtiendo, así, en lucrativo la purificación de lo común (sanidad, educación, medioambiente, …). La solución está en convertir en rentable aquello que no lo es para las empresas, pero que, sin embargo, si lo es para el conjunto de los seres vivos. En rigor: capitalizar lo común.

De hecho, en Europa, se está avanzando en este sentido y se está implantando el comercio de derechos de emisión. Consiste en que el Estado establece un límite global de contaminación (permisible para la Naturaleza) que se divide y reparte entre las empresas. Además, entre ellas pueden comerciar con estos derechos. Así, una empresa que no haya contaminado verá aumentados los ingresos, ya que otra empresa necesitará ese plus para contaminar más, empresa que verá reducidos sus beneficios. También, el Estado podrá incluir un arancel en este tipo de comercio para que en el intercambio de derechos de emisión, todos nos veamos aún más beneficiados y los impuestos como el IVA podrían experimentar una ligera reducción. Cuando hablo de aranceles, en el sistema capitalista estos solo tienen sentido cuando, sin intervención del Estado, el interés empresarial es contrario al social. Cuando el interés individual coincide con el general, los aranceles únicamente entorpecen el comercio y el proteccionismo tendría como resultado, a medio y largo plazo, el desproteccionismo. Esto supliría el vacío legal del que hablábamos y hace lucrativo (y general la competencia en) la purificación medioambiental y, además, el Estado puede ir reduciendo paulatinamente el límite de contaminación a medida que las tecnologías verdes, como el coche eléctrico,van desarrollándose.

En definitiva, los perjuicios al medioambiente no son un exceso capitalista, sino un defecto. Pero como sigue, igualmente, siendo un vicio hay que solventarlo extendiendo aún más el sistema. Esto demuestra que el Capitalismo debe expandirse más que nunca, necesitamos la segunda parte del derrumbe del muro de Berlín.

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17 comentarios el “Capitalismo: Un sistema a la cabeza (II)

  1. Virgnia dice:

    Sigo sin estar de acuerdo, porque el sistema capitalista funciona en pro de los beneficios económicos que, insisto, genera terribles desigualdades. En cuanto a la privatización de los recursos naturales, debéis saber que esta ya se lleva produciendo desde hace décadas por las multinacionales apoyadas por el sistema capitalista llevado al paroxismo. Tampoco estoy de acuerdo con el hecho de que al ser los bienes naturales comunes, estos no se cuidan, quizás estáis demasiado condicionados por la mentalidad imperante en occidente de falta de respeto constante a la Naturaleza y al ser humano. He convivido con grupos indígenas en América, algunos todavía mantiene el sistema tradicional de comunidades, en las que los bienes son comunes y las desgracias también. Ellos no sólo respetan a la Naturaleza, sino que, para ellos, es sagrada; por eso, no entienden la relación que el primer mundo ha establecido con la Naturaleza a la que explota y no respeta en absoluto. Estas comunidades están siendo absorbidas por los intereses comerciales que buscan gas, petróleo, agua para engordar sus ya suculentos beneficios. Expulsan a estas comunidades de sus tierras ancestrales, porque no tienen papeles de propiedad, ni nunca lo tuvieron, ni lo creían necesario, y son arrojados a la pobreza o a vivir en reservas donde no crece nada y, es imposible la subsistencia. La falta de respeto a la Naturaleza parece ser el denominador común del primer mundo, así como la falta de respeto al ser humano. No considero que la privatización mejore en absoluto la calidad de vida del planeta.

    • Psametiko dice:

      Totalmente de acuerdo contigo, Virginia. Es indiscutible que la propiedad común es consustancial al hombre.
      El problema principal se encuentra que la sociedad Capitalista-Materialista en la que estamos inmersos, nos lava el seso haciéndonos ver; solo, lo que los burgeses que están a la cabeza quieren que veamos. Incluso me atrevo a decir que este tipo de sistema en, el que ahora, se sustentan las principales potencias mundiales tiene multitud de similitudes con la religión. El capitalismo, es la religión del siglo XX y como religión que es… “Es el opio del pueblo”.

    • anveger dice:

      Genera terribles desigualdades, sí. Pero es el único sistema que mejora la calidad de vida de ambos extremos: no nos iguala a todos en el cero. Hoy, la persona más pobre es más rica que la más rica de la Edad Media. Es verdad que, hasta ahora, todo el progreso se ha extraído de la Naturaleza dañandola, empero eso puede cambiar. Si en vez de resultar beneficioso dañar el planeta, resultara beneficioso purificarlo… ¿Por qué no?

      La propiedad común puede funcionar en lugares totalmente baldíos, dónde no se tenga siquiera una visión de futuro, un proyecto. Por eso, aunque felices, no tienen información, formación, calidad de vida, …

      Lo idóneo, que puede conseguirse, sería armonizar el respeto a la Naturaleza con el porvenir.

  2. Daniel Soler dice:

    La religión del siglo XX no es el capitalismo ni mucho menos, fue el comunismo. Recordemos que es el comunismo el movimiento que sube a los altares a figuras y símbolos como el Ché Guevara como si de Jesucristo se tratase. Es el comunismo el opio del pueblo porque es un movimiento colectivista, es decir, populista, justo como la religión. Por el contrario la doctrina liberal se basa en la libertad individual porque mientras no seamos hormigas o termitas, tendremos un cerebro individual, no colectivo.

    • Psametiko dice:

      El comunismo no es ningún opio para el pueblo y mucho menos una religión. Para empezar, siempre hablando desde mi punto de vista, el comunismo propiamente dicho no ha existido nunca ni en la antigua URSS, ni en China, ni en Cuba, ni en la Conchinchina.
      Solamente pudimos presenciar la primera parte de toda revolución, el arrastre de las masas hacia la violencia para hacerse con el poder; lo que dio lugar a la dictadura del proletariado.
      Centrandome en la Unión Soviética, el principal error de Lenin y el bolchevismo; fue apropiarse de la asamblea democrática electa por el pueblo Ruso tras el derroque del imperio zarista para imponer la dictadura del proletariado. Dando lugar a decepciones y problemas que expondré con detalle en un próximo artículo del comunismo. Una de las principales decepciones fue la imposibilidad de mantener el sistema ideado por Karl Marx y por ello optó por el apoyo en elementos de cualquier dictadura totalitaria propiamente dicha. De hay a que Lenin, Stalin, Nikita Groshev… fuesen exaltados por doquier.
      ¿Acaso el capitalismo no vulgariza a la población, exterminando por completo la diferencia del individuo? Burger King, Mc Donads, Stradivarius, Zara, Inside,Adidas,Nike… suma y sigue.

      • anveger dice:

        La religión suele caracterizarse por una doctrina a la que todo el mundo debe de seguir. Las marcas a las que tú haces referencia son democráticas, es decir, son así de conocidas por que el pueblo las ha elegido. Si las personas dejan de comprar, las multinacionales caen. Pero, en el capitalismo, al existir la diversidad (Apple vs Microsoft; Mc donals vs Burger King; Cocacola vs Pepsi;…) existe un elenco de posibilidades donde el individuo puede elegir. Además, existe una competencia por ofrecer más calidad a menor precio al consumidor. Religión, en el sentido etimológico, significa atar. Y, como vemos, el capitalismo es la libertad jamás habida.

        Sin embargo, el Comunismo impone unos valores antihumanos. Como esgrimí en la primera parte del Comunismo, él intenta adaptar a las personas a la teoría y no viceversa. En definitiva, no hay mayor parecido a la religión de el Comunismo. Además, como tú decías está hasta en la Biblia.

      • JotaC dice:

        Perdonad mi intromisión en el debate pero me parecen muy interesantes estos cruces de ideas y me gustaría dar mi humilde OPINIÓN al respecto.
        Desde mi visión de las cosas, creo que a lo que llamas “elenco de posibilidades” no pasa más que por una lucha constante y un tira y afloja de estas multinacionales por llevarse un trozo del pastel, en donde la elección no es opción para el individuo. Para mí, estamos siendo ingenuos si de verdad creemos que somos “parte activa” del mercado, porque por mucho que nos empeñemos, el control que todas estas multinacionales a las que te refieres ejercen sobre nosotros está demasiado patente en nuestras vidas y en nuestra salud. Estamos atados de pies y manos a ELEGIR.
        Tampoco creo que el comunismo sea la panacea, convirtiendo a una sociedad en donde cuentan por encima de todo los bienes materiales en un hormiguero en donde se erradica la individualidad.
        Y es que no sé, hablar del comunismo y del capitalismo o de las ventajas de desarrollar nuevas formas de generar beneficios a las empresas por cuidar de sus propias “parcelitas” de mundo, está muy bien sobre el papel, y cuando lo vemos desde la pantalla plana de nuestro ordenador. Pero, defender esta forma de dirigir el mundo desde un campamento de refugiados en donde no existe luz eléctrica nos dificulta mucho la tarea; como defender una forma de vivir basada en los beneficios económicos, cuando no puedes plantar tu única forma de obtenerlos porque el terreno está seco y no hay agua con la que regar.
        Si pudiéramos sembrar el dinero para que brotaran cosechas con las que alimentar a las tantas personas que “sobran” en este mundo de capital e ideas, si que estaría justificada esta forma de generar dinero a toda costa.
        Y es que es necesario incluir en una teoría de este tipo todo lo que respecta a los aspectos genéticos, epigenéticos e incluso etológicos del ser humano, pero si nos conformamos con eso, si rebajamos a la persona a la categoría de individuo, estamos olvidando la importancia y la responsabilidad que supone vivir y respirar.
        Pero en fin, yo mañana me levantaré con el sol acariciándome y dándome los buenos días desde la ventana de un cuarto piso, a buen seguro lejos del calor sofocante del verano y del peligroso frío del invierno. Pero ¿y sí lo hiciera desde algún rincón pobre del planeta? Si de verdad pudiésemos aunar la realidad entre todos como defendía Ortega y Gasset, no sería necesaria una teoría socioeconómica premeditada, porque ya existiría un proyecto común de mundo, un proyecto con verdadera magnitud humana.
        Ahora, ¡qué a nadie se le ocurra apagarme la tele!
        Un saludo de corazón, me ha interesado mucho el tema y al final me he desahogado xDD.

      • anveger dice:

        Muchas gracias por el comentario. Siempre hay elección: podemos elegir no elegir. No obstante, si dices que en el Capitalismo estamos condenados a elegir (“El hombre está condenado a ser libre”), en el Comunismo estamos condenados a no elegir, a aceptar lo que nos impongan.

        No obstante, ¿qué teoría propones tú? Porque todas van a ser imperfectas, ya que el ser humano lo es y, aún más, cuando se trata de la convivencia de todas y cada una de ellas bajo un mismo sistema. Es imposible que un mundo sobrepoblado coincida con el punto de vista de una única persona. Por eso, la libertad y la educación es la única vía a seguir.

      • jotaC dice:

        Exactamente como tu dices, la educación y la libertad son la clave para liberar al ser humano del pesado lastre que supone ser social. Pero una educación en valores honestos, y me refiero con ello, a una moral -por así decirlo- “obvia”. Me explico. No hablo de una teoría ya concretada, sino de un sistema de sociedad de andar por casa, ingenuo, INOCENTE. Porque, desgraciadamente, damos un valor desmesurado a cosas que no lo tienen y nos sentimos herederos de una moral y una filosofía de enorme peso intelectual, pero en definitiva, demasiado pícara y fría. Escondemos al ser humano detrás del dinero, las teorías filosóficas o socioeconómicas nos sustituyen por variables que determinan la “imperfección” de ellas mismas. Mis palabras son lo más estúpido que puedas leer, sí, y probablemente el ser humano siga deshaciendo la poca humanidad que nos queda y ceda la responsabilidad al legado digital. No deberíamos de hablar de un mundo sobrepoblado, sino de un mundo lleno de vidas de incalculable valor, de risas preciosas y ojos capaces de llorar. Como decía Nietzsche, tendremos que desembarazarnos del lenguaje, pero no de todo el lenguaje, sino de aquel que nos prejuicia.
        Quizá una catástrofe natural o nuclear sea lo que al final nos devuelva esa moral “obvia” de la que hablo, esa inocencia que distingue a los niños de los adultos. Irracionales y pasionales: así somos debajo de los huesos y de los pensamientos. Ojalá no creciésemos nunca.

        ¡Libertad, educación y una jarra de ron!
        Seguid publicando ambos por favor, para que todos podamos crecer un poco más cada día.
        Gracias.

      • Psametiko dice:

        Resulta totalmente incierta la visión que tienes acerca del comunismo.
        El comunismo no impone unos valores antihumanos, ni muchísimo menos. El comunismo es la idea de crear un paraiso en la Tierra, la igualdad absoluta ¿No es ese el Edén?.
        Ahora bien, el Capitalismo se empeña en llamar “libertad”, “consititucional”, “legal”, “terrorismo” a lo que al sistema le viene en gana, para así encubrir la cochambre que se encuentra tras el velo del libre mercado. Aunque claro siempre es constitucional invadir Irak por unas armas de destrucción masiva, tan avanzadas que son invisibles, rellenas de petróleo y negocios de tres payasos de circo. Y después los terroristas siempre son los islamistas…

      • anveger dice:

        Intentar que un bien sea común es la quintaesencia de lo antihumano; además tú lo dices: CREAR un paraíso en la tierra. ¿Y quién decide qué es paraíso? Es una teoría que parte de la idea de que el Estado conoce todos los datos de la sociedad y que, por ello, sabe como manejarla. Pero no es así, es imposible que un gobernante conozca a todas y cada una de las personas. Y tampoco mediante estadística. El cerebro humano no está capacitado para eso, de modo que lo idóneo es que cada sujeto decida: el libre mercado.

        No hay más que ver la diferencia entre un pobre de un país capitalista y una persona cualquiera de un país comunista.

      • Psametiko dice:

        Tu mismo lo has dicho. El mas pobre de la antigua URSS comía, se vestía y no era analfabeto. En EEUU los pobres ni comen, ni se visten y algunos no saben hacer la o con un canuto.

      • anveger dice:

        Tú lo has dicho: en EEUU los pobres se merecen ser pobres; en la URSS no había equidad.

      • jotaC dice:

        Probablemente se hable en un futuro de la “Guerra de Irak” como nosotros hablamos hoy día del teatro griego, con una magnífica representación y actuación, una trama realmente cautivadora y un final que se hace derrogar. Quizá un conforme nuevo género teatral.
        Terrorismo de Estado, es la palabra 🙂

  3. Daniel Soler dice:

    Es cierto que existe la cultura de masas dentro del capitalismo, pero sin embargo existe el marco legal para que cada persona sea diferente, es decir, tú y yo, bajo este sistema capitaslista, podemos coexistir y ser muy diferentes. En cambio dentro del sistema comunista se trabaja desde la colectividad, quedando así una masa compacta y uniforme, pues nadie posee la propiedad privada para diferenciarse de los demas.

  4. Psametiko dice:

    Si este sistema capitalista fuese tan perfecto, no os obnubilaría el juicio.

  5. borenzzetti dice:

    el capitalismo cae en un pecado capital, la avaricia,obtener más y seguir acumulando hasta el hastío sin tener conciencia del mal que provoca, a mi por lo menos me dice que existe un problema mental. No se si será hoy por hoy es el mejor sistema económico ya que el comunismo a mi parecer aún deja mucho que desear, pero reducir todo a la compra- venta y tratar a las personas como un objeto en esta sociedad(factores productivos) no me parece que sea la vía correcta para el “máximo beneficio social”, no nos mitiguemos frente al capitalismo o al comunismo debe haber algo más: “emancipación”( que no se mal entienda, me refiero de estos modelos).
    es mi humilde opinión 😀

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