Diálogos infantiles

Eduardo: A ver, quiero que me expliques el porqué no existe Dios. Dame razones con fundamentos.

Marta: Entre otras muchísimas razones que ahora no puedo esgrimir, porque si algo no existe no puede negarse con pruebas. El simple sentido común me dice que es así, favorecido por las grandes mentiras que se mantienen en la Biblia, tras tantas manipulaciones de ella.

Eduardo: Lo único con fundamento es que cuando algo no existe no puede negarse con pruebas. El sentido común no acierta siempre, ni la Biblia es para tomársela al pie de la letra. Yo pienso que tratas de convencerte a tí misma de que no existe, puesto que si lo creyeses ciegamente no te molestarías en explicarmelo. En serio, si no existe ¿por qué la ciencia no lo demuestra? Y no me digas que algo que no existe no se puede demostrar que no existe, porque sí: buscando encontrarás. El hombre ha buscado mucho a Jesucristo y a Dios mas no lo ha encontrado entonces, ¿por qué cree en ellos? ¿por qué mucha gente que no cree, antes de su muerte pide la extrema unción?

Marta: Ya sé que la ciencia no es tu fuerte, pero el científico Stephen Hawking está intentando encontrar la teoría que explique el Universo sin la posibilidad de recurrir a Dios. Además, las últimas preguntas que me planteas pueden contestarse rápidamente: el hombre ha creído -y posiblemente seguirá creyendo- en aspectos falsos. Hasta en la misma ciencia se han dado por ciertas teorías que luego fueron falsas. Pero la evolución y el progreso nos da la razón: la gente cada día sigue creyendo menos en Dios y la ciencia cada día es más perfecta. Por último, no me digas que trato de convencerme; me encanta tertuliar y trato de hacerte ver lo que, para mí, es la realidad.

Eduardo: ¿Y cómo crees que demostrará Stephen Hawking esa teoría?

Marta: Mediante la demostración del Big Bang que produjo la concentración de materia en un punto y Dios no.

Eduardo: No te engañes, la ciencia no lo ha demostrado; es una hipótesis.

Marta: Todo avance de la ciencia -sea o no hipótesis- va en contra de la religión; la ciencia también es humana y puede equivocarse, pero la Iglesia no reconoce sus errorres. Si quieres que tu hijo se cure de una enfermedad puesdes rezar o vacunarlo: elige la ciencia y no pierdas el tiempo.

Eduardo: no confundas creer en la Iglesia con la creencia en Dios. Has reconocido que la ciencia se equivoca, por tanto, puede dar algo falso por verdadero. Se me jor que tú lo que es el Big Bang y cómo se creó; te repito que es una hipótesis y no una realidad, porque si lo fuese se podría demostrar, cosa que no se puede; ¿entiendes?

Marta: Una cosa es que exista o no y otra que el hombre lo considere; la realidad natural es independiente al ser humano.

Eduardo: Mira crees en una ciencia que te engaña. Mira, hubo un filósofo -no me sé el nombre- que dijo que «el peor enemigo del hombre es éste mismo». No creo en nada que sea del hombre y no me lo demuestren, respondiendo a todas mis dudas; lo sobrenatural sí que me lo creo, como Dios, pero no creo en la Iglesia ni en nada humano. Te recuerdo que tú dudas de su existencia, ¿si te murieras pedirías la extrema unción?

Marta: La ciencia trata de descifrar elemenos totalmente independientes al hombre y la idea de Dios es inherente al hombre desde la prehistoria, por eso es difícil de eliminar su creencia. Está en nuestra biología y en nuestra biografía, pero eso no significa que Dios exista.

Eduardo: Creo en Dios todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Mira, si fueras un poco lista te preguntarías: si el Big Bang creó el mundo, ¿quién envió eso? Las cosas no existen por existir, los que van a morir se encomiendan a Dios porque «creen que han hecho mal en no creer».

Marta: El problema es que el hombre se cree demasiado importante y, a la vez, es un corbarde. Se cree superior a la Naturaleza, por eso humaniza todo lo que ve; como tú, por ejemplo, que en el Big Bang ves que alguien ha tenido que hacerlo. Lo de cobarde porque ser el más importante es algo muy pesado y que requiere gran responsabilidad, así que solucionamos este problema inventándonos algo igual que nosotros, pero superior así somos los mejores sin responsabilidad. Todos los problemas del hombre se conjungan en Dios: irresponsabilidad, egoísmo, necesidad de dar respuesta a todas las preguntas (metafísica), …

La estupidez humana.

Hola a todos. En primer lugar, debo pediros disculpas ya que llevo un cierto tiempo sin publicar ningún artículo.

Los cánones de belleza por da Vinci.

A todos los individuos humanos nos gusta  compa-rarnos con el resto de animales y, de esta forma, salir beneficiados de dicha comparación. Pero los científicos han buscado la diferencia entre el hombre y el animal, algo que solo tenga el ser humano. Primero, esa diferencia parecía estar en la inteligencia pero, al poco tiempo, se descubrió en mamíferos como el delfín y el mono. En segundo lugar, la diferencia parecía estar en algo muy relacionado con lo anterior: el raciocinio, un proceso cognitivo muy complejo. Pues bien, la razón también es propia de los animales. Por último, cuando ya casi todos pensaban que la diferencia estaba en el empatía, la ciencia demostró de nuevo que todos los mamíferos no solamente son empáticos sino que están sincronizados entre ellos. Si un mono bosteza, los que están al lado también lo harán.

En conclusión, no hay nada distinto entre los animales y las personas. La diferencia no es cualitativa sinocuantitativa. No tenemos nada especia pero sí somos más inteligentes, más racionales y más empáticos aunque para ser malo necesariamente hay que ser inteligente. La combinación de estos tres aspectos nos aporta el libre albedrío, la libertad. El ser humano es, por naturaleza, el ser más libre que existe, podemos hacer lo que queramos pero, sin embargo, un animal está sometido a sus instintos.

La libertad conlleva a la responsabilidad, no es igual de responsable un ser humano que mata a un animal que mata instintivamente porque el hombre conocía las consecuencias de sus actos y tenía libertad para elegir matar o no. Como vemos, la libertad nos hace más responsables y, en consecuencia, tenemos que actuar –muchas veces no lo hacemos– con responsabilidad. A mi modo de ver, esta es la gran diferencia entre nosotros y los animales.

Esta diferencia es la que genera la estupidez humana. Cuando realizamos un determinado acto como, por ejemplo, un incendio somos libres de elegir encender el fuego o no y, además, conocemos las consecuencias de nuestros actos y, aun así, actuamos con estupidez.

Hay un determinado caso que puede ser un arma de doble filo: la ignorancia. Cuando ignoramos las consecuencias de nuestros actos no somos responsables y, por tanto, no somos estúpidos sino ignorantes –ser ignorante es preferible a ser estúpido–. Pero el otro filo del arma está en la doble ignorancia, el ser humano es el único que ignora por dos veces. Demasiadas veces creemos que sabemos cuando no sabemos o, dicho de otra forma, ignoramos nuestra propia ignorancia –cosa que no ocurre en el reino animal–, es decir, somos ignorantes al cuadrado.

Pero, y por si todo esto fuera poco, otro motivo para autocalificarnos de estúpidos es el empecinamiento que proviene directamente de la hipocresía. Aunque nos demuestren algo seguimos creyendo lo contrario. Además, tropezamos más de una vez con la misma piedra.

Para mí, el origen de la estupidez humana está en un tipo de hipocresía que abunda entre nosotros: en tener un doble rasero que cambiamos cuando nos conviene. Por un lado, nos creemos superiores, más inteligentes pero, cuando nos conviene, nos quitamos la responsabilidad alegando razones que atenúan lo anterior.

¿Podrá lo que nos ha llevado a la estupidez –la libertad– sacarnos de ella?

Saludos digitales, Antonio Vegas.



La recreación del Big Bang

Científicos celebrando el éxito

El CERN, situado a 100 metros bajo el suelo, logra colisionar partículas a una velocidad de 7Tev (teraelectronvoltios) recreando así la situación del Big Bang. El éxito se produjo tras tres intentos fallidos relacionados con la energía.

El director general del CERN ha declarado que esta es una nueva etapa para la física que nada tiene que ver con lo anterior. Que en uno pocos años desentrañaremos los secretos mejor guardados del universo y se comprobarán todas las teorías.

Tras más de 20 años de investigación, 10.000 millones de euros invertidos y el trabajo 10.000 científicos de 80 países, dos haces de mil millones de protones cada uno, acelerados a una velocidad próxima a la de la luz, circularán por un túnel circular de 27 kilómetros de largo y en algún momento se chocarán representando la imagen que tenía el universo hace mas de 13 millones de años.

La información recogida es de tal magnitud que se tendrá que repartir por todos los centros de investigación mundiales y no desvelará secretos hasta pasados unos pocos años. Cada día estamos más cerca del sueño, esperemos que pronto saquemos a la luz esos esperados secretos del cosmos.