Cualquier cosa…

Si esta entrada le parece ridícula e incomprensible no se preocupe, es normal. Empezaré a escribir sin orden ni concierto hasta que se me pasen las ganas de eso, escribir, que es de lo que ahora realmente tengo ganas.

Siento un profundo hastío vital, una ataraxia incomprensible, un derrumbe de valores… y lo peor de todo… comprendo las causas; o tal vez sí. Las causas son varias:

-La decadencia moral de la sociedad actual  siendo consciente del mismo síntoma en generaciones anteriores. Sí, puede que generaciones anteriores puediesen tener el mismo síntoma aunque sin llegar al extremo de hoy día. Hoy no quedan fines por los que luchar, sentimientos por los que creer. Solo quedan poderosos que nos indican el camino que hemos de seguir, el dinero y nada más. Existen pocas personas honradas que digan lo que verdaderamente piensan y sienten cuando miran a los ojos, por otra parte existen demasiadas que callan y sufren en silencio el malestar general: occidente.

Solipsismo ante el universo. Incapacidad total de mostar el verdadero potencial del hombre como individuo. Miedo a la exclusión y aficción a la exiquisita academia. Violación de propio geniocreador del hombre mismo y admiración del ingenio ajeno.

-Mundo extraño ante los ojos del sujeto quien lo observa. Percepción incomprensible del paso del tiempo como espacio perdido e irrecuperable. Desidia de las tardes de domingo y sofá. Irritación ante obligaciones antes placenteras.

-Apatía ante estímulos. Ansia insaciable de ganas de y no encefalograma plano. Necesidad de un Carpe die y un muera la muerte.

Por todo esto y mucho más…hasta aquí llegan mis ganas de escribir.

Cosmogonía

Salir de nuestro punto de vista sin olvidarlo, escapar de nuestra idea, dejar de defender lo defendible e indefendible, entrar en otro nuevo punto de vista. Esto es la quintaesencia del objetivismo, la contraposición del sectáreo. Cuando entres en el convencimiento de algo, sal rápidamente buscando su contrario dejando así nuestra visión sesgada.