Lecturas recomendadas 2010

Queridos lectores, el presente año ha sido extraordinariamente generoso para mí en cuanto a lecturas se refiere. Aunque en el futuro la cifra se multiplicará, 25 han sido los títulos que han pasado por mis dedos y que me gustaría comentar en esta pequeña sección donde los abarcaré desde el máximo número de perspectivas posible. La sección se dividirá en varias partes con diversas obras cada una que iré presentando a lo largo de este mes de diciembre. Hoy es el turno de las tres siguientes:

1.- En primer lugar, esta fenomenal joya literaria de Federico García Lorca. Aunque se trata de una obra de teatro, tuve que acceder a ella a través del papel por motivos de localización. Está claro que la representación gana mucho color, sin embargo a base de imaginación se puede disfrutar a un nivel parecido. El tema central es el mismo que ocupa toda la obra lorquiana, es decir, la pasión y los celos tan apegados al amor. La historia se desarrolla durante una boda en la que la novia decide fugarse con su verdadero amor y el novio, despechado y dolido, corre tras ellos para salvar su honor, otro de los valores tan presentes en este tipo de obras. El desenlace estará lleno de sangre y violencia, como su título nos anticipa.

En mi opinión, pocos autores gozan del privilegio de poder retratar los sentimientos más pasionales con tal exquisitez, dominando con una precisión admirable el lenguaje del pueblo llano. En fin, Lorca.

2.- El siguiente libro nos viene de tierras lejanas, pero de un hombre cercano. El Dalai Lama nos muestra en este libro los principales dogmas del budismo, así como los mejores métodos para controlar la mente a través de la meditación. Esta obra es un claro manifiesto en favor de la vida y la naturaleza y fiel a estos principios nos envía un mensaje de tolerancia hacia el resto de religiones y mantiene que el budismo sólo es budismo cuando se practica con la máxima voluntad. Creo que mucho deberían aprender los principales líderes religiosos de este señor y del budismo en general. Sólo de esta forma se podría alcanzar un equilibrio armonioso dentro del complejo mundo de las guerras santas.

El Dalai Lama es uno de los tibetanos que mejor conoce Occidente y a menudo se ofrece como puente entre ambos mundos. Lo más importante es que para leer este libro, no es necesario ser budista, como ocurre en mi caso, sino simplemente abierto a todos los pensamientos y filosofías que vertebran el pensamiento humano.

3.- El Pergamino Negro, a pesar de ser una novela y no un tratado de teología, ha sido uno de los libros que más me ha ayudado a forjar mi visión de la religión. Benigno Morilla nos cuenta cómo a partir de una farsa puede surgir una religión y subraya la importancia de un mito común que siguen todas las religiones, pero que sin embargo los creyentes de una religión no lo conciben así en la suya, y sí en el resto.

Es uno de esos libros que te enganchan hasta el final para después desvelarte la trama en las últimas diez páginas, logrando además un buen gancho comercial. A través de una historia que se mueve entre el siglo XVI y el XXI, el autor nos conduce a una reflexión acerca de la religión y la falta de juicio que mantienen hacia ella los creyentes pasivos. En definitiva, una novela muy interesante, con continuas alusiones a mitos de Mesopotamia y Egipto que nos tendrá atentos hasta la última página.

La rebelión de las masas

A pesar de que «La rebelión de las masas» fue escrito en 1929, su autor, José Ortega y Gasset, estuvo editándolo prácticamente hasta 1950. Además, es un libro que siempre perdurará en el tiempo puesto que el fenómeno de masas es lo más característico de nuestra sociedad contemporánea. No obstante, para una plena comprensión de la obra, hay que entender y conocer su contexto histórico.

Ortega lo deja bien claro, «este libro no es político», sino que, según él, la labor del intelectual debe ser la de modificar las bases sobre las que se substenta la política. Por ejemplo, Ortega trata el concepto de Estado y el de poder público; dos conceptos para él totalmente diferentes. Siempre habrá un poder público, pero no siempre un Estado. También trata el tema del lenguaje al que concibe como un elemento distorsionador del pensamiento. En cuanto al tema de Europa, concibe a la cultura Europea como homogénea y por ende, debe crearse los Estados Unidos de Europa lo que ayudará a nivelarnos aún más a América del norte.

El tema primordial del libro es la masa social. Establece un elemento novedoso y es que la masa siempre ha estado en un segundo plano, siempre se ha tenido por mediocre. Sin embargo, hoy día la masa ha tomado el poder y ha tomado los hábitos y gustos de la minoría. Esto ha provocado un aumento del nivel de la cultura equiparándonos a América, pero esto también acarrea unas consecuencias desfavorables, ya que aumenta la botaratería, el snobismo y la chabacanería.

Respecto al estilo, Ortega utiliza un lenguaje sencillo en comparación a la profundidad de su pensamiento. Incluye citas tanto en latín como en francés y con un léxico difícil de encontrar en otro libro.

En definitiva, un libro muy humano y que, a pesar de eso, el tiempo no lo erosiona demasiado. Recomendable a todo aquel que se interese por las humanidades.