Estilo Sabina.

Desempolvando viejos vídeos del flaco, encontré una entrevista del año 1999 en Canal + con motivo de su concierto 19 días y 500 noches, en el que de una forma magistral define el romanticismo.

El romanticismo es… desde luego el sexo con amor es lo mejor muy rara avis, muy difícil de encontrar. Inmediatamente después del sexo con amor, que es lo que yo prefiero, está el sexo y luego el amor. Generalmente se da el amor sin sexo o el sexo sin amor las dos cosas están bien, si se juntan es estupendo, pero es un milagro. Y como uno no puede aspirar a los milagros cuando un amigo mio o una amiga mía me dicen «es que estaba enamorado de esta chica ¿y ahroa que hago?» digo pues ahora vete a la cama con otras las que no estés enamorado, es mucho mejor que estar solo y si otra vez te aparece el sexo con amor brindamos con champán pero no es frecuente.

Vivo, a pesar de todo.

Cien años de Miguel Hernández.
Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.

Sobre la pena duermo solo y uno,
pena es mi paz y pena mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.
Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.
No podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!